El fotógrafo Allan Tejer ha creado una
marca propia con imágenes del cuerpo humano jugando a crear paisajes donde lo
importante es el conjunto y solo después te vas deteniendo en las partes, en
las luces y sombras, en un blanco y negro que mantiene en sus obras, para remarcar
sobre todo el conjunto sin que nada se lleve con el color la mirada primera.