29.3.26

La Venida de la Virgen a Zaragoza


Dejo hoy una obra posiblemente menor, sin autor claro, del barroco tardío de final del siglo XVIII, posiblemente hecho en un taller de algún artista aragonés, pues da la sensación de que han intervenido diversos artistas con diversa calidad en sus trabajos, con unos rostros de ángeles que se repiten lo que nos indica que es una obra menor, de encargo, con un tema muy clásico en Aragón por aquellas décadas.

Muestra la Venida de la Virgen del Pilar a Zaragoza, desde otro punto de vista, la Virgen se aparece sentada y unos ángeles traen el Pilar para dejarlo en la ciudad, mientras que aquellos primeros cristianos que acompañaban a Santiago están sorprendidos (o dormidos) mientras parece verse a lo lejos la ciudad.

No es un Bayeu o un Luzán, NO es un Goya, pero podría ser un trabajo de sus talleres o de otros, para alguna devoción privada o algún encargo institucional pero no de una gran iglesia o convento.

Incluso en el fondo de la obra volvemos a ver repetida la imagen de la Virgen del Pilar, con la iconografía que actualmente la vemos en su iglesia. Parece la suma de la venida de la Virgen y la llegada de sus atributos que todavía sirven para representar este hecho o tradición.


28.3.26

La caída de los gigantes, de Francisco Bayeu


Esta imagen que te dejo, nos muestra una sección del cuadro de Francisco Bayeu y Subías, del año 1764, titulado "La caída de los gigantes". ¿Qué nos muestra, qué nos quiere decir? Y aviso, no es la imagen completa.

En este fragmento se ve el momento posterior a la derrota de los gigantes. Sus cuerpos aparecen tumbados, débiles y desordenados, mientras el mundo de los dioses queda por encima, tranquilo y triunfante. 

La pintura transmite la idea de castigo, caída y poder venciendo al desorden. Pero en esta sección no vemos violencia, como si la podemos observar en otras partes de la obra.

Esta parte del cuadro muestra a los gigantes vencidos, ya caídos entre las nubes, mientras dos figuras divinas dominan la escena desde arriba. Los cuerpos están recostados sobre una masa de nubes, en una composición muy teatral, mientras arriba aparece la autoridad celestial, mostrando abajo, la derrota y asombro de algunos de los rebeldes.

Lo que aparece aquí pues son gigantes derrotados, figuras de gran tamaño y fuerza que, según la mitología clásica, se rebelaron contra los dioses. Incluso algo deformes con unas orejas en punta, fuertes pero muy saturados de color.

Pero ya no están luchando. Están cayendo, están vencidos. Sus cuerpos están inclinados o tumbados. Sus gestos muestran sorpresa, dolor o desconcierto. Miran hacia arriba, como si aún no comprendieran del todo su derrota.

Esto transmite una idea muy antigua, el poder humano (o titánico) tiene sus límites. Esta imagen no trata solo de mitología. Habla de algo universal, la ambición, el desafío al poder y las consecuencias de ir demasiado lejos.

El autor de esta obra, Francisco Bayeu y Subías (1734-1795) fue un destacado pintor español, conocido principalmente por su trabajo al fresco sobre grandes superficies, y por su influencia en la pintura neoclásica en España. Entre sus obras más conocidas se encuentran los frescos en el Palacio Real de Madrid y en la Basílica del Pilar en Zaragoza

Fue de alguna manera profesor de Francisco de Goya, que fue su cuñado. Y si vemos o comparamos los trazos de Bayeu y muchas de las obras de Goya en fresco, podemos observar que se parecen en esa manera de pintar bocetando, pensando en los muchos metros a los que los espectaodores observarán la obra.

27.3.26

Era un orden casi militar


Orden casi militar. Son otros tiempos. Todo tiene que estar en orden. Pero en "su" orden y concierto, marcando los espacios y despacio, marcando los sonidos, sus sonidos.

Todo parece artificial. Todos es artificial. Todos somos seres dirigidos para estar en orden. Perfectamente uniformados y listos para dejar que se nos sienten encima.

Sí, es una fotografía, una imagen… tratada con herramientas. La fotografía siempre ha utilizado herramientas. Físicas y químicas. Ópticas y de sensaciones.

26.3.26

Los Cadáveres Exquisitos de Txuspo Poyo


Las técnicas surrealistas del ejercicio llamado "Cadáver Exquisito" es un modo de creación colectiva, popularizada por los surrealistas desde 1925, y que consiste en trabajar componiendo palabras o imágenes en grupo, entre varias personas.

Los participantes de estos ejercicios llamados "El Cadáver Exquisito" añaden partes individuales a una obra (escrita, dibujada, pintada, collage) doblando un papel para ocultar lo hecho anteriormente por los anteriores artistas que han ido creando antes en el mismo lienzo, permitiendo ver solo el último detalle para guiar la continuación de lo que hace el que interviene a continuación, resultando en creaciones automáticas, lúdicas e inesperadas.

Si es texto literario, se puede dejar un párrafo o una línea del anterior creador para que continúe el siguiente. Se va creando una suma de elementos de diferentes artistas, que sin conocer lo anterior o solo de forma leve, intentan completar algo, que no se sabe qué va a ser, no tiene un esquema, una idea o un boceto de creación.

El artista navarro y vasco Txuspo Poyo ha presentado en Bilbao su exposición "Anónima" con una buena suma de sus diferentes obras y entre ellas hay una que agrupa a muchas de las creadas por él, que se compone de un buen número de estos "Cadáveres Exquisitos".

En páginas de periódicos impresos y adaptados a un tamaño idéntico en todos los casos, ha ido añadiendo elementos pictóricos sobre personas ya fallecidas, que reflejan a esos personajes famosos.

Estos obituarios recogidos y creados entre los años 2001 y 2025, son de alguna manera los testigos de personas o de situaciones que pasan en nuestro tiempo, utilizando la noticia del diario sobre los fallecimientos, y que son intervenidos para añadirles el punto de vista de Txuspo Poyo como homenaje al protagonista y creando un archivo visual, digital, que es el que vemos en la exposición.

Al final se crea un archivo de "Cadáver Exquisito" pues interviene lo creado por un medio de comunicación al que se ha añadido el punto de vista del artista Txuspo Poyo.