3.3.26

Daniel Canogar y una proyección de una persona desnuda


El artista madrileño Daniel Canogar hizo esta obra titulada "Pasaje" en el año 1995, en contrachapado de madera y una luz halógena que realiza una proyección fotográfica de una persona desnuda sobre la pared. 

Eran años en los que Canogar trabajaba la desmaterialización del cuerpo humano, intentando convertirlo en una figura casi virtual, que se veía, se proyectaba, pero no existía.

Este desnudo masculino está en marcha, parece que se quiere escapar, huir delante del espectador, en una proyección precaria que desdobla a la persona. No existe un ser humano sino una luz, un reflejo, una proyección.

Empezó en el Arte desde la fotografía y poco a poco se fue transformando sus obras hacia las instalaciones artísticas de variado tipo. 

Sobre todo proyecciones de gran formato sobre edificios, en donde proyecta sus obras como complemente a la propia personalidad de cada arquitectura, formando con ella una obra única para que se funda la proyección con los elementos arquitectónicos del edificio.

Elisa Montessori y un herbolario artístico


Lo que vemos arriba es un herbolario, una serie de pequeños cuadros creados con plantas y hierbas secas, cosidas o pegadas sobre una base a modo de lienzo, sobre un papel, con hilo de algodón.

Este herbolario lo creó en el año 1978 la artista italiana Elisa Montessori que nació en 1931. Una serie de obras que en su conjunto forman una obra poética, dulce, sencilla, simbólica y llena de texturas a modo de trazos.

En realidad todos dibujamos o pintamos para crear formas simples, brochazos o trazos, que se unen para configurar algo que vemos y reconocemos —o no— una vez que lo hemos terminado. 

A veces utilizamos pinceles, trapos, esponjas, las manos, materiales naturales, herramientas muy diversas para ir creando formas que deseamos transmitir, muchas veces formas naturales.

Pero otras veces son las propias formas de elementos naturales, los que configuran la belleza, las que llenas los espacios, las que cuentan un conjunto, forman una pequeña historia. En este caso las propias ramas y hojas secas son dibujos naturales que no hay que dibujar, sino pegar, coser, distribuir por los espacios.

Transformamos la naturaleza, Elisa Montessori creaba con esa naturaleza ya seca, para conservarla en otros modelos de composiciones.

El trabajo de Montessori es multifacético, utilizando muchas técnicas diferentes, y utiliza un vocabulario muy oriental, creando una poesía visual natural, mezclando en algunas de sus obras texto con imágenes, formas, trazos.

La investigación de Elisa Montessori siempre ha oscilado entre las tradiciones occidentales y orientales, tomando el lado esotérico y oculto de Oriente y colocándolo en relación con la fertilidad cultural de Occidente.

Sabe que una imagen siempre plantea una pregunta, cuya respuesta está abierta a la mirada de los demás. Que ver una cosa creada por alguien, siempre significa encontrar otra mirada diferente, que se van uniendo las unas con las otras.

Daniel Bautista, y una obra madrileña


Esta es una obra del artista español Daniel Bautista, que trabaja varios modelos artísticos, casi siempre en formatos grandes, muy decorativos y que se venden bien por su forma de trabajar en acrílicos sobre lienzos o madera.

Esta obra que vemos está en la entrada de un hotel madrileño, es un retrato de mujer (algo habitual en este artista) que intenta parecerse a los tratamientos abstractos de Picasso, pero de una manera muy personal.

2.3.26

JULUJAMA y una obra de 1980. Arte Queer



Hoy os dejo una obra con 45 años de edad, una obra casi clásica del artista valenciano JULUJAMA, el pintor Juan Luis Javier Marí, uno de los precursores del llamado Arte Queer de la España de los años 70 y principios de los 80.

Esta es una de sus últimas obras pues a partir de 1981 dejo de pintar, y este cuadro "Sin título" es de 1980. Es contracultura de aquellos años, que vista ahora parece una obra más de un momento lógico en la España que intentaba despertar.

Parece un autorretrato de una persona herida, muy dolida con los comportamientos de la sociedad que le rodeaba en aquellos años y que intentó que dejara de ser lo que en ese momento era. Intentaba restarla la libertad de ser él mismo. Tenía 28 años cuando pintó esta obra.

Eran tiempos en los que la homosexualidad no se podía mostrar todavía, no era ni consentida ni entendida en las familias, y representaba un modelo que había que suprimir. Aquellos movimientos dieron el espacio para que poco a poco se fuera liberalizando la libertad individual de las personas que deseaban tener una sexualidad diferente, y fueron precursoras del feminismo y de la liberación sexual en libertad.

Juan Luis 
 Javier Marí, en la actualidad y sin pintar, se ha convertido en un activo defensor del medio ambiente en la Comunidad Valenciana y zonas vecinas. Ha participado en múltiples batallas legales y ecologistas, como la lucha contra el fracking en el Maestrazgo, la detención del polémico proyecto de gas Castor frente a Vinaròs, y la oposición a la destrucción del marjal de Benicàssim.