20.2.26

Una fotografía histórica con personalidad


Las fotografías, las imágenes y su mundo es la forma de escribir historias desde su invención, a veces acompañadas de texto y otras no. Esta imagen es el ejemplo de hoy mismo.

La detención del expríncipe Andrés es la consecuencia más trascendental de las últimas revelaciones sobre la red internacional de poder y sexo del millonario del ‘caso Epstein’.

Pero por mucho que se escriba, la imagen tan oportuna nos muestra el momento de salir de comisaría tras 10 horas detenido, y esa fotografía nos muestra no solo un instante, sino una personalidad, ha tenido la suerte (¿suerte?) de captar la imagen que nos muestra todo lo que podemos contar de esta historia, y no solo la derrota, sino también la personalidad en su mirada, en sus gestos.

La fotografía de Phil Noble para Reuters ha dado la vuelta al mundo en centenares de portadas de medios de comunicación. Un instante que habla por sí mismo. Incluso el golpe del flash en el ojo, le viene de maravilla para el retrato del instante. 

¿Quien osó decir que los fotógrafos no somos capaces de hablar sin escribir letras?

18.2.26

Solo se fotografía lo importante para nosotros


La fotografía como herramienta de transmitir sensaciones es un modelo de escritura sin palabras que sirve para hablar.

En una fotografía transmitimos sensaciones, globales y del instante, eso ya depende de quien la utiliza y nos la muestra.

Una fotografía es mucho más que un recuerdo, es un notario de un tiempo, de una vivencia, de esos instantes que te produjeron algo, pues te atreviste a cazarlos y conservarlos.


13.2.26

Grabados de Luis Feito. Colección Peñalara


Esto que os muestro hoy es una serie de seis grabados de Luis Feito, que tituló "Peñalara" y hechos en el año 2000. Unos grabados al aguafuerte, aguatinta y punta seca sobre planchas de zinc, con plantillas de color y estampados sobre papel grueso.

Son unos grabados grandes, de 76 centímetros de altura, de los que se hicieron 75 ejemplares, estampados por Rafael de Rivera y editados por la Galería BAT de Alberto Cornejo.

Contemplar estas obras es un lujo. Tenerlas en propiedad es ya otro tipo de lujos por su precio, entre los 1.200 y los 1.500 euros cada copia, pero esa es otra. El grabado y sus impresiones, si están bien hechas, son un lujo y muchas veces una inversión y una manera de poder disponer de una colección de Arte, para disfrutar de él.

Tampoco hay que comenzar una colección de Arte con autores de gran prestigio, se puede comenzar con grabados menores, y poco a poco ir aumentando pues de lo que no hay duda, es de que el gusanillo por "tener" es contagioso y multiplicador.

12.2.26

¿Qué Museos queremos para el futuro?


Cada vez tenemos más dudas del camino que irá recorriendo el mundo de la Cultura en las próximas décadas. Estamos entrando en un mundo occidental bastante reaccionario, y la Cultura y el Arte siempre se impregnan de lo que acontece en el ambiente. Para crecer y vivir, o para amulagarse (amilanarse).

¿Qué Museos queremos para el futuro?

Está claro que ya no pueden ser almacenes de objetos muertos. O al menos no pueden ser paredes llenas de cadáveres sin explicación, sin contexto, sin vida tras su muerte.

Quien mira una obra de El Greco en el año 2026, ya no es el mismo ni piensa igual, que quien la observaba en el año 1950. Y los Museos se deben ir preparando para el ciudadano del año 2100.

Podemos y debemos seguir mostrando Las Meninas, pero de otra manera. Explicando otras cosas. 

No tiene sentido someter los grabados de Goya en una retahíla de obras impresas antiguas, llenando habitaciones una detrás de otra, mal iluminadas para no perder más todavía la vida.

Un solo grabado de Goya, de cualquier colección de las varias que realizó, sirve para escribir una historia, para ser mostrada en otro contexto y de otra manera muy diferente. 

Lita Cabellut habló con Goya, luego habló con nosotros como espectadores a principios de 2025 en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, y nos dejó un trabajo de reinterpretación fabuloso, que deben hacernos reflexionar sobe qué debemos hacer si queremos dar vida a los museos para que sean válidos. 

¿Para qué sirven los museos?

Un Museo en el siglo XXI, NUNCA puede ser un añadido a una atracción turística de la ciudad que aspira a llenar sus calles de gentes de paso. La Cultura es otra cosa, y si no entendemos eso, se le quita su función esencial, la de alimentar a una sociedad.

Un Museo en el siglo XXI creo yo, no debe ser un lugar con puertas cerradas y con entradas pagadas, no debe ser un lugar en donde no se puedan sentar los visitantes con suma calma y en abundantes espacios. No pueden ser paredes repletas de obras sin contexto.

Debe ser una mezcla de actividades, de aprendizajes, de opciones. Es mejor un buen grabado de Goya impreso digitalmente para estar bien iluminado y a tamaño 70 por 100, que el original. Y acompañado de contexto, de formación y educación, de Cultura del momento anterior y del actual, mezclado pero no revuelto. Por poner ejemplos fáciles.

Julio Puente