23.2.26
La fotografía del niño Liam Ramos
La fotografía al niño Liam Ramos en Minnesota refleja el valor de la fotografía como documento histórico. Nada hubiera sido igual en ese conflicto entre los agentes del ICE con la sociedad americana, si no hubiera existido esta fotografía de un niño de cinco años, detenido por ser de familia inmigrante.
La imagen fue tomada por un trabajador del propio colegio público en donde estudiaba el niño, en el momento en que era metido en un coche militar tras ser detenido. Es perfecta por lo que representa, por el instante y la cara del niño, sujeto por el policía por detrás, no se fuera a escapar.
El valor de la imagen en este siglo XXI está aumentando, pues todos llevamos una cámara en el bolsillo.
20.2.26
Una fotografía histórica con personalidad
Las fotografías, las imágenes y su mundo es la forma de escribir historias desde su invención, a veces acompañadas de texto y otras no. Esta imagen es el ejemplo de hoy mismo.
La detención del expríncipe Andrés es la consecuencia más trascendental de las últimas revelaciones sobre la red internacional de poder y sexo del millonario del ‘caso Epstein’.
18.2.26
Solo se fotografía lo importante para nosotros
La fotografía como herramienta de transmitir sensaciones es un modelo de escritura sin palabras que sirve para hablar.
En una fotografía transmitimos sensaciones, globales y del instante, eso ya depende de quien la utiliza y nos la muestra.
Una fotografía es mucho más que un recuerdo, es un notario de un tiempo, de una vivencia, de esos instantes que te produjeron algo, pues te atreviste a cazarlos y conservarlos.
13.2.26
Grabados de Luis Feito. Colección Peñalara
Esto que os muestro hoy es una serie de seis grabados de Luis Feito, que tituló "Peñalara" y hechos en el año 2000. Unos grabados al aguafuerte, aguatinta y punta seca sobre planchas de zinc, con plantillas de color y estampados sobre papel grueso.
Son unos grabados grandes, de 76 centímetros de altura, de los que se hicieron 75 ejemplares, estampados por Rafael de Rivera y editados por la Galería BAT de Alberto Cornejo.
Contemplar estas obras es un lujo. Tenerlas en propiedad es ya otro tipo de lujos por su precio, entre los 1.200 y los 1.500 euros cada copia, pero esa es otra. El grabado y sus impresiones, si están bien hechas, son un lujo y muchas veces una inversión y una manera de poder disponer de una colección de Arte, para disfrutar de él.
Tampoco hay que comenzar una colección de Arte con autores de gran prestigio, se puede comenzar con grabados menores, y poco a poco ir aumentando pues de lo que no hay duda, es de que el gusanillo por "tener" es contagioso y multiplicador.



