5.3.26

El fotógrafo Fan Ho y la geometría


El fotógrafo chino Fan Ho además de ser un artista de la calle, de sus sociedades, supo plasmar durante todo el siglo XX a una sociedad que se movía buscando la luz. Positivando él mismo sus fotografías en blanco y negro, jugó con la luz y las sombras como un auténtico artista del pincel, utilizando solo luz.

Con 82 años, en el año 2014, respondió en una entrevista con esta explicación de su forma de trabajar la fotografía: "Siempre he creído que cualquier obra de arte debe derivarse de sentimientos y entendimientos genuinos... No trabajé con ningún sentido de propósito. Como artista, solo buscaba expresarme. Lo hice para compartir mis sentimientos con la audiencia. Necesito que me toquen emocionalmente para llegar a trabajos significativos. Cuando el trabajo resuena con la audiencia, es una satisfacción que el dinero no puede comprar. Mi propósito es simple: trato de no perder el tiempo de mi audiencia."

Su trabajo de calle, buscando siempre la sombra y la luz, y dibujando geométricamente con figuras naturales de la escena, creando un juego geométrico que a veces asombra, y que nos lleva a los trabajos de Henri Cartier-Bresson, en donde sus actores espontáneos son parte de esos juegos geométricos.

En la imagen que dejo arriba, se juega con las luces para formar varios juegos geométricos, rectangulares, circulares, cuadrados o simples líneas de la dirección de la luz.



4.3.26

Ana Juan y su Gabinete de Maravillas Wunderkammer


La artista ilustradora Ana Juan en su montaje "Wunderkammer" nos abre su mundo desde su propio "Gabinete de Maravillas o sueños", desde una serie de expresiones que nos llevan a sus sueños, a un mundo imaginario pero posiblemente real. Todo depende de nuestra capacidad de ver y descubrir lo que miramos.

Las imágenes son como ilustraciones de mundo imaginarios que todos podemos soñar si queremos, que todos nos podemos crear si lo necesitamos, para seguir siendo felices. Pueden ser horrorosas, pueden dar miedo, pueden ser incluso inexplicables, pero si hacen felices a alguien, tienen un sentido muy válido.

No siempre hay que saber encontrar explicaciones a lo que vemos, a veces con sentir que estamos delante de algo distinto, imaginario para nosotros, real para el artista, ya nos debería servir. 

Ana Juan es ilustradora de libros, es artista visual, es dibujante, pero es sobre todo inventora de pensamientos, de sueños, de sugerencias, de adivinanzas que debemos descubrir.

En CentroCentro de Madrid podemos descubrir sus sueños, los nuestros incluso si queremos imaginarnos lo mismo, podemos tener experiencias locas que se pueden convertir en realidad dentro de nuestra forma surrealista de imaginarnos el mundo.

¿No es irreal tanta violencia real que estamos viviendo en los últimos años?

Dibujo, pintura digital y fotografía, mezclados sin agitar

Todo en el Arte tiene su valor, incluso aunque solo sea estético. Elegir, seleccionar, construir con piezas un nuevo elemento es una forma simple de sentirte bien mientras lo vas creando. 

No se trata de inventar un nuevo submarino, sino de sentir que con tus manos puedes convertir un blanco en un espacio diferente, nuevo, lleno.

Aquí arriba hay mezcla de dibujo, de pintura digital y de fotografía. 

Un poco de cada, una disciplina que se afianza en la otra, unos nuevos tiempos en donde todas las herramientas quedan diluidas entre ellas pues todas se pueden necesitar en un momento dado, sin que ninguna destaque sobre la otra.

Al final lo único que importa es el resultado final, como en cualquier empresa, en cualquier relación. 

Los caminos intermedios se disfrutan, pero no se pueden contemplar al quedar tapados por la finalidad, por la meta final.

3.3.26

Daniel Canogar y una proyección de una persona desnuda


El artista madrileño Daniel Canogar hizo esta obra titulada "Pasaje" en el año 1995, en contrachapado de madera y una luz halógena que realiza una proyección fotográfica de una persona desnuda sobre la pared. 

Eran años en los que Canogar trabajaba la desmaterialización del cuerpo humano, intentando convertirlo en una figura casi virtual, que se veía, se proyectaba, pero no existía.

Este desnudo masculino está en marcha, parece que se quiere escapar, huir delante del espectador, en una proyección precaria que desdobla a la persona. No existe un ser humano sino una luz, un reflejo, una proyección.

Empezó en el Arte desde la fotografía y poco a poco se fue transformando sus obras hacia las instalaciones artísticas de variado tipo. 

Sobre todo proyecciones de gran formato sobre edificios, en donde proyecta sus obras como complemente a la propia personalidad de cada arquitectura, formando con ella una obra única para que se funda la proyección con los elementos arquitectónicos del edificio.