6.7.26

Nacimiento del Renacimiento en la pintura


Con la llegada del Renacimiento en el Arte, tras el Gótico, lo que sí hubo fue una nueva consideración con los artistas, que hasta ese momento eran más considerados artesanos que artistas creadores.

Se siguió considerando que lo más importante era divulgar la palabra de Dios, pero aumentando el papel filosófico de sus historias dando un papel más importante a los artistas que creaban desde su punto de vista, las historias que creían importantes.

El Renacimiento nace desde Italia y Flandes (actual Bélgica) hacia Europa, u durante dos siglos desde los inicios del XIV, sobre todo con la llegada de la imprenta, se amplían los usos del Arte entre las familias poderosas, lo que facilita un tipo de negocio para ricos y eruditos, que facilita la expansión.

Es cierto que durante la Edad Media y aún durante buena parte del Renacimiento, pintores y escultores trabajaban en talleres y corporaciones y pertenecían al mundo de los oficios manuales y que el cambio fue progresivamente, sobre todo en Italia, que comenzó a valorarse más la personalidad y la capacidad intelectual del maestro.

El arte religioso siguió teniendo una importancia enorme, eso sin duda, pero el Renacimiento amplió notablemente los temas ampliando hacia la mitología clásica, historia antigua, retrato, alegorías, temas cívicos y asuntos profanos.

Poco a poco los temas religiosos puros perdieron fuerza —aunque continuaron ocupando un lugar fundamental—, y el humanismo y la recuperación de la cultura clásica ampliaron los asuntos representados y la forma de tratarlos. 

Aunque los artistas seguían trabajando, en su mayoría, por encargo y sujetos al tema elegido por sus clientes, fueron adquiriendo mayor libertad para interpretar las historias, construir las escenas y aportar a ellas una visión artística propia.

El gran cambio no fue que el artista pudiera pintar lo que le diera la gana, sino que empezó a reconocerse por los que hacían el encargo que, aun pintando un tema encargado, Rafael, Leonardo o Miguel Ángel aportaban algo que pertenecía específicamente a los artistas Rafael, Leonardo o Miguel Ángel.

Ahí está una de las transformaciones esenciales de la consideración del artista durante el Renacimiento. La aspiración a elevar la pintura al rango de actividad intelectual o «arte liberal» en donde el papel del artista era ya importante.

En estos dos siglos suceden algunos asuntos tremendamente importantes para el Arte. En el año 1454 se publica el primer libro impreso que es la Biblia de Gutenberg, y pocos años después y sobre el año 1470, la pintura al óleo se impone sobre los frescos y el temple al huevo sobre tabla, por ser un método de secado mucho más lento, lo que permitía a los artistas hacer rectificaciones y tener más calma para crear los detalles y las obras. El óleo dio al nuevo artista renacentista una herramienta mucho más flexible para interpretar personalmente la realidad.

En Europa hay constancia del empleo de aceites secantes como aglutinantes pictóricos al menos desde el siglo XII. Es decir, se mezclaban pigmentos con aceites —principalmente linaza o nuez— mucho antes del Renacimiento y la gran revolución técnica del óleo llega a Italia desde el norte de Europa, especialmente desde los Países Bajos.

En Italia como cuna del Renacimiento existía una tradición potentísima de pintura al temple de huevo sobre tabla. El pigmento se mezclaba normalmente con yema de huevo y se aplicaba sobre tablas preparadas con yeso. Esa fue una técnica fundamental en la pintura medieval italiana.

En la imagen podemos ver unos de los primeros ejemplos de pintura del Renacimiento, todavía al fresco y no al óleo. La obra Lamentación sobre Cristo muerto es una escena del pintor italiano Giotto de Bondone (Giotto). Está realizado al fresco, y fue pintado entre sobre el año 1305 y está situado en el centro de la pared izquierda de la Capilla de los Scrovegni de Padua.

5.7.26

Milton H. Greene y Marilyn Monroe


El fotógrafo Milton H. Greene nos muestra en esta imagen en la que vemos a Marilyn Monroe en el año 1955 una imagen muy emotiva, triste y tal vez incluso derrotada. El fotógrafo supo captar lo que ya era un declive como persona con salud débil, aunque estuviera en lo mas alto de su carrera cinematográfica. 

Era un ser humano herido, se sabía un objeto manipulado, un producto que se vendía con los arreglos necesarios pero sin detectar que era frágil y que ya empezaba a sentir incluso miedo y asco de sus alrededores.  El fotógrafo supo rascar en su interior, a través de una sesión de fotografías muy personales y hoy muy válidas.

Aquel mes de marzo de 1955 quedaba todavía lejos de su posible (o no) suicidio en 1962. Muestra a una Marityl moderna pero no anclada en la moda de mujer fatal, con tacones altos y unos modelos de ropa muy sofisticados. De hecho hizo más por la moda casual pero moderna, de lo que nos imaginamos.

4.7.26

Nace el Arte Gótico, para que entre el Cielo


El llamado Arte Gótico comienza en el año 1140 más o menos, con el encargo de la reconstrucción de la iglesia de Saint-Denis en París y dura hasta el año 1500. Nace en Francia y se expande enseguida por Europa.

La idea con ese trabajo de reconstrucción era crear unos grandes mosaicos vidrieras sobre los ventanales, por los que entrara a la basílica una inmensa luz de color que ellos mismos llamaron: "La luz líquida que venía del cielo".

Se inicia una arquitectura muy elevada, buscando precisamente esa luz, acercarse al cielo, y reflejar que era como entrar por la puerta del Paraíso.

Otra vuelta de tuerca al Arte Religioso, para crear sensaciones, para convencer a los fieles de que aquello, con todo el Arte posible, era acercarse en vida a lo que sería la Eternidad. Era plantear la enseñanza de las religiones imperante desde los conceptos, las sensaciones, más que desde la pedagogía de las imágenes.

Era llenar de Arte nuevo lo que ya era una nueva forma de entender la religión. Y era también separarse de las nuevas órdenes religiosas que se fundaron en el siglo XIII, los dominicos y los franciscanos, que buscaban más cuidar la pobreza, la oración y el estudio, los martirios y la pedagogía religiosa más acercada a la anterior.

Se buscaba que aquellas vidrieras se admiraran por lo que representaban, no por ser Arte, aunque sin duda impresionaban a los que entraban en aquellas enormes catedrales, quedando impresionados por todo. Se buscaba con aquel Arte que los espectadores, ya dentro de las iglesias, se emocionaran con tanta belleza que casi parecía irreal.

Vidrieras, arquitectura, esculturas y retablos, pinturas y frescos, o tapices y libros pintados o iluminados para contar la historia de la religión y para emocionar. Se buscaba la naturalidad, mostrar ese momento de aquella actualidad con sus ropas, sus instrumentos de uso, sus propios gestos de aquellos años.

Y sobre todo hacer creer que aquello era la entrada a Dios, un lugar muy diferente, luminoso, inmenso, elevado hacia los Cielos.

3.7.26

Coco Escribano y una escultura colorista

La pequeña escultura que vemos es de la artista Coco Escribano, de su exposición de 2015 en el Centro de Historias de Zaragoza, titulada "Play House" en donde nos hablaba de esa dualidad del ser humano, capaz de crear y de destruir, de intimidad o de tristeza.

La artista Coco Escribano nació en Quintanar del Rey, Cuenca, en 1984. Es licenciada en Bellas Artes por la Universidad de Castilla-La Mancha, aunque ha residido durante varios años en Zaragoza, donde ha expuesto en varias salas y colaborado con Believe in art.

Coco Escribano vivió su infancia en su Cuenca natal durante los años 80 y 90, una época de explosión artística en una ciudad cuna de la abstracción en España. Creció rodeada por la sensación de poder conseguir todo lo que uno se propusiera. Ese sentimiento, de la mano de las negativas consecuencias de una desmedida autoexigencia, abonaron desde muy pronto su obra de ilustradora. Recientemente, en esa línea, ha expuesto en la Fundación Antonio Pérez (Cuenca) piezas bajo el título “Wonderful life”.

Actualmente su trabajo se diversifica en dos campos. Por un lado, desarrolla su obra más personal como artista plástica, dando el paso desde la ilustración al lienzo, y por otro lado lleva a cabo su trabajo como ilustradora colaborando con marcas como Casio o Compañía fantástica, y con editoriales y revistas como Penguin Random House, Bala Perdida, Glamour o Marie Claire.

En sus últimos trabajos crea imágenes y esculturas que nos hablan de la positividad tóxica sin ser obras totalmente naif. En nuestra sociedad la felicidad se ha convertido en una de las principales metas como individuos, una especie de religión donde el Dios es un gran Smile que brilla como un sol abrasador.

Esa felicidad tan ansiada podemos verla en redes sociales, en la publicidad e incluso en los servilleteros y azucarillos de las cafeterías. En su obra, Coco refleja lo grotesco de ese afán, cuando se convierte en un dogma, cuando la sociedad dicta unas expectativas de plenitud, rendimiento, realización y felicidad, así como la desdicha que se apodera de nosotros cuando no las alcanzamos.

Sus obras son un autoejercicio para entender cómo nos comportarnos como individuos en la sociedad y cómo esta nos influencia en ese comportamiento y en nuestro estado anímico. Nos presenta a mujeres vestidas con trajes estampados de personajes coloridos y alegres que contrastan con la expresión de tristeza, inquietud e incertidumbre de sus rostros.

Nota.: Parte de los textos son de su propia página web.