No hay duda sobre el papel artístico de la arquitectura. En el presente y en el pasado. La utilización de las geometrías, de los espacios, de las formas e incluso colores en la arquitectura, le otorgan un papel muy importante en el crecimiento del Arte a lo largo de la historia.
Las iglesias y catedrales son Arte Histórico y a su vez son arquitectura. La arquitectura ocupa en el Arte un lugar híbrido que depende de lo que quiere hacer el diseñador, y es a la vez una disciplina técnica y forma de creación estética, por lo que suele considerarse una de las “bellas artes” clásicas cuando aspira a algo más que resolver funciones prácticas.
Sabe trabajar con la forma, la luz, la proporción, incluso el ritmo de los elementos y con los materiales, igual que la escultura o la pintura, pero a escala enorme y una función habitable.
Edificios como la Sagrada Familia, el Taj Mahal o el Bauhaus de Dessau se analizan sin ninguna duda como obras de arte por su lenguaje formal y simbólico. A su vez se pueden utilizar para ser habitadas por personas de forma temporal, pero en realidad son enormes obras de Arte.
La Arquitectura es un libro de historia abierto y conservado, pues expresa valores culturales y nos cuenta la historia y su evolución, pues cada estilo arquitectónico (gótico, moderno, brutalista) condensa una visión del mundo y una ideología en su tiempo, convirtiéndose en documento visual de su época.
Pero a su vez la Arquitectura sirve como soporte del arte, pues muchas veces lo que observamos, las pieles de esas arquitecturas, podrían no existir o ser de otra manera, y no por eso cambiaría su función habitable. La Arquitectura añade elementos en sus propios muros, para decorarnos y hablarnos de un momento, de un tiempo, y para darle contexto a lo que está dentro.
A diferencia de otras artes, la arquitectura debe cumplir unas exigencias muy altas de seguridad, confort y uso. La calidad artística se mide por cómo resuelve esas funciones sin renunciar a la emoción y al significado. Dentro de la Arquitectura tiene que haber una serie de elementos que no se le exigen a otra disciplina artística. Entre ellos su utilidad social.
Aunque desde el siglo XX, muchos arquitectos y artistas han buscado borrar esa frontera, mezclar cada vez más la arquitectura y el arte, haciendo de algunos edificios auténticas esculturas habitables donde el espacio mismo, interior y/o exterior, es la obra arquitectónica.
Sabe trabajar con la forma, la luz, la proporción, incluso el ritmo de los elementos y con los materiales, igual que la escultura o la pintura, pero a escala enorme y una función habitable.
Edificios como la Sagrada Familia, el Taj Mahal o el Bauhaus de Dessau se analizan sin ninguna duda como obras de arte por su lenguaje formal y simbólico. A su vez se pueden utilizar para ser habitadas por personas de forma temporal, pero en realidad son enormes obras de Arte.
La Arquitectura es un libro de historia abierto y conservado, pues expresa valores culturales y nos cuenta la historia y su evolución, pues cada estilo arquitectónico (gótico, moderno, brutalista) condensa una visión del mundo y una ideología en su tiempo, convirtiéndose en documento visual de su época.
Pero a su vez la Arquitectura sirve como soporte del arte, pues muchas veces lo que observamos, las pieles de esas arquitecturas, podrían no existir o ser de otra manera, y no por eso cambiaría su función habitable. La Arquitectura añade elementos en sus propios muros, para decorarnos y hablarnos de un momento, de un tiempo, y para darle contexto a lo que está dentro.
A diferencia de otras artes, la arquitectura debe cumplir unas exigencias muy altas de seguridad, confort y uso. La calidad artística se mide por cómo resuelve esas funciones sin renunciar a la emoción y al significado. Dentro de la Arquitectura tiene que haber una serie de elementos que no se le exigen a otra disciplina artística. Entre ellos su utilidad social.
Aunque desde el siglo XX, muchos arquitectos y artistas han buscado borrar esa frontera, mezclar cada vez más la arquitectura y el arte, haciendo de algunos edificios auténticas esculturas habitables donde el espacio mismo, interior y/o exterior, es la obra arquitectónica.



